jueves, 12 de junio de 2008

Me lo decía mi mamá

Mi mamá siempre me decía:

«Hijo, nunca subas a autoestopistas cuando viajes por la carretera. No es seguro llevar extraños en tu coche.»




«Pero mamá, mira a esa autoestopista. Está sola en una carretera solitaria. Cualquier cosa le puede pasar. Cualquier extraño le puede hacer daño. Y nosotros seríamos los responsables.»

«Tonterías» dijo mi madre. «La regla es no subir nunca a extraños.»




«Pero mamá. La pobre está tan cansada que hasta casi se cae.»




«Y fijate mamá. Hace tanto calor fuera que se está sacando la ropa. Pobrecita»



«Mira, mamá. Nos está mirando la pobre desamparada. Tu siempre dices que hay que ser buenos cristianos y ayudar a los necesitados.Pues aquí hay una necesitada.»



«Mira mamá. La pobre está pasando tanto calor que se está quitando toda la ropa. Hace más de 40° a la sombra. Nosotros estamos aquí dentro tan ricamente con el aire acondicionado, pero ella, pobrecita, me da lástima.»

«He dicho que no, y es que no. Yo siempre seguí la regla de no subir a autoestopistas y siempre me fue bien.»

«Mira mamá. Se está dando la vuelta... y... ¡no! ¡Es un travesti! Pon la directa y pisa el acelerador a fondo.»

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